Puntagrande no es solo un hotel sino también un museo. El edificio mismo es la meta de miles de visitas turísticas por sus espectaculares características y el atmósfera absolutamente única.

En su interior guarda reliquias marinas y muchos objetos de la tradición náutica, desde el telégrafo del viejo barco postal Viera y Clavijo hasta los ojos de buey de inspección usados como base para las mesitas de noche, lámparas originales de viejos barcos de pesca colgadas del techo, una grande brújula náutica o un buzo de época situado en un rincón y que la gente del lugar llama “Arturo”.

Una pared entera sostiene una colección impresionante de matrículas de viejos barcos de color oro y plata, entre las cuales se encuentra la del barco Ángela Pando, hundido en la isleta de gran Canaria.
El Hotel Puntagrande ha sido reconocido por el Gobierno de Canarias como espacio museo y lugar de interés cultural.

¿Preparados para subir a bordo? ¿Os esperamos!

Un lugar en done el tiempo se ha detenido y la historia vive dentro de sus paredes.
Un mix de historias, de océano, de vidas que nos relatan el pasado y de las cuales nacen las mejores energías del presente.